RESTAURACION DE LA IGLESIA DE VIRGEN DEL CARMEN DE CHITITA
Una de las más tristes consecuencias del terremoto que afectó el año pasado a la Primera Región, fue el daño a las iglesias de los poblados altiplánicos. Una de las más dañadas fue la que se ubica en la localidad de Chitita, comuna de Camarones, la que perdió su altar mayor y paredes laterales.
Pero pese al panorama desolador, esta semana la esperanza se hizo presente al iniciar el trabajo de construcción y levantamiento de éste. Con una rogativa aymará, donde participaron los habitantes del sector, además de la presencia del gobernador de Arica, Álvaro Palma y de la alcaldesa de Camarones, Sonia Salgado, se colocó la primera piedra de esta completa restauración y levantamiento del templo.
Según explica, Cristian Heisen, presidente de la Fundación Altiplano, la restauración del templo, es la unión de esfuerzos entre pobladores, municipio y la fundación por medio de donaciones de importantes empresas, como Inmobiliaria Simonetti entre otras, han logrado reunir los recursos suficientes para la cirugía mayor del templo.
LA IGLESIA
Magdalena Pereira, historiadora de la Fundación Altiplano, explica que el templo pertenece a la antigua doctrina de Codpa, lo que permite acercarse a las fechas de construcción de esta iglesia, pues se tiene la certeza que en 1660 ya estaba en pie el templo de Codpa y el de Chitita. Esto nos permite hablar de una construcción de más de 400 años, una joya arquitectónica en medio de este valle.
Otro antecedente histórico, es la última reconstrucción de la iglesia realizada en 1879. Registros de esto se encontraron en esta restauración, al hallar tazas con monedas que datan de la época en los cimientos del templo y que corresponden a la primera piedra de la restauración anterior. Interesante también resulta, que esta iglesia tiene como patrona a la Virgen del Carmen, la que además es la patrona de Chile y no encabeza ninguna de las iglesias del interior, pues era todo peruano.
RECONSTRUCCIÓN
El daño que sufrió este templo, no es menor y requiere el máximo de profesionalismo a la hora reconstruirlo, por ello cuentan con un arquitecto restaurador, un arquitecto in situ y con un maestro experto en el oficio de adobe.
Heisen, explica que la primera etapa fue la construcción de los adobes, luego lo que se realizó esta semana con la colocación de la primera piedra para la edificación, más tarde vendrá la techumbre y finalmente, el trabajo más fino en la restauración interna.
A objeto que el levantamiento en adobe, no sea motivo de riesgo a la hora de otro sismo, esta reconstrucción cuenta con un trabajo de cimentación, que la iglesia no tenía. Será una mezcla de tradición, la que se respeta al máximo, pero con una asesoría profesional de alto nivel, para evitar futuros daños.
Heisen destaca que un punto importante para la reconstrucción del templo, es el registro realizado por estudiantes de arquitectura, que dos años antes vinieron, gracias a la Fundación Altiplano, lo que le permitirá una edificación lo más fiel del altar mayor, el que fue el más dañado por el sismo
ROGATIVA
En la rogativa y colocación de la primera piedra, se enterraron en cada esquina del templo tazas con las monedas y testimonios hallados de la restauración del siglo XIX; además de otras monedas que guardan el recuerdo de esta fecha. Un yatire, las oraciones, la hoja de coca, los dulces, la challa y otros elementos fueron los que dieron forma a esta ceremonia, donde se le pidió y agradeció a la Pachamama la reconstrucción del templo.
La primera piedra instalada en una esquina del templo, correspondió a unos vecinos del sector, ceremonia, en la que participó además la alcaldesa Sonia Salgado, quien se comprometió a seguir apoyando la reconstrucción del templo, manifestando su emoción por el trabajo realizado a punta de unión y esfuerzo de los vecinos.
En tanto, el gobernador de Arica, Álvaro Palma, quien también participó de la ceremonia, manifestó su orgullo al estar en el momento en que se levanta la iglesia, que para el pueblo es un lugar fundamental e importante de encuentro con Dios y con sus tradiciones.
En suma, una ceremonia llena de ritos, tradición, pero principalmente sentimientos de todos quienes participaron de ésta.
Se trata del comienzo de una nueva historia de un poblado que por más de cuatrocientos años se reúnen en este templo para afirmar su fe y sacar las fuerzas necesarias para seguir la vida entre el valle y el desierto.